Pastel de queso, nata y frambuesas

Ya han pasado 3 meses desde que nació nuestra Ines, y desde entonces se me hace dificil escribir en el blog. Las recetas se me amontonan, creo que tengo que cambiar un poco la estrategia si quiero ir publicando lo que voy cocinando :-).

Sergio y yo vamos adaptándonos a nuestra vida de padres. La semana pasada estuvimos en Porto con los abuelos paternos y por primera vez hicimos una escapadita sin Ines para hacer unas compras y comer solos. Lo pasamos muy bien aunque se nos hacía raro andar por las calles sin el carrito.

Me gusta muchísimo Porto, en el centro aún quedan muchos comercios familiares que le dan a la ciudad un aire nostálgico. El mercado de Bolhao (1914) es precisamente uno de eso lugares que todavía conserva la esencia de la ciudad, no ha sido modernizado y sus comerciantes están indecisos respecto a como se debería de renovar. Es imprescindible pasear por sus pasillos donde se puede comprar pescado, carnes y todo tipo de flores. También hay algunas tascas donde puedes saborar los típicos platos portugueses a un precio mas que razonable.

Hace una semana en el blog Mercado Calabajio encontré una receta para un pastel de queso con 2 texturas que me pareció increiblemente sabrosa. Me puse manos a la obra y tengo que decir que el pastel me quedo buenísimo! Esta es una de los pasteles que voy a repetir a menudo.

Tarta queso y fresas

Ingredientes
•110 grs de galletas tipo Digestive
•50 gr de mantequilla, 400gr de queso Philadelphia (que no sea light)
•2 huevos grandes o 3 medianos,
•100 grs de azúcar glas (más 2 cucharadas y media),
•2 cucharaditas de extracto de vainilla,
•285 de nata agria (creme fraiche)
•150 ml yogur griego
• Mermelada para cubrir.
Elaboración

Mezclamos las galletas con la mantequilla derretida en un cazo, y hacemos una pasta. Extendemos un poco de mantequilla en el molde y hacemos una base con las galletas.

Encendemos el horno a 190º, y batimos los huevos, el queso philadelphia en su totalidad, el azúcar (menos las 2 cucharadas y media de reserva), 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (del total) y a batir durante unos minutos.

Cubrimos el molde y lo metemos en el horno aproximadamente 20 minutos, hasta que esté cuajado, con cuidado de que no se queme.

Batir la nata agria, el yogur, el resto de extracto de vainilla y las dos cucharadas y media de azúcar glas.

Sacáis el molde y lo echáis con cuidado.

Lo volvéis a meter en el horno, otros 10 minutos a 190º.

Al sacar lo dejáis enfriar a temperatura ambiente y lo metéis en la nevera durante toda la noche. Como una hora antes de servir, cubrís de mermelada en el mismo molde.
Que aproveche !

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