Bolitas de queso quark

Me había propuesto no hablar de la situación tan grave que estamos viviendo con el Covid-19 porque todos estamos cansados de todas la noticias con las que nos bombardean cada día, pero la verdad es que es complicado no hacerlo. Me gustaría poner por escrito algunas reflexiones y sentimientos.

Mi primer sentimiento es tristeza, por la falta de solidaridad entre los países, y aun peor incluso entre las comunidades autónomas de mi propio país. Los nacionalismos que estamos viendo por todo el mundo son casi peor que el propio virus: El presidente Trump propuso investigar en Alemania una vacuna solo para su país, Turquía ha bloqueado un cargamento de respiradores para España para su propia utilización. El primer ministro Holandés Marc Rutte, llegó a insinuar que Holanda no podia poner en riesgo su economía para favorecer a los países del sur… 

El segundo sentimiento es de incredulidad e impotencia por las irresponsabilidad de todos los gobiernos en su acción tardía contra este virus. En que pensaba Boris Jonhson cuando recomendaba para su pais la “inmunidad colectiva”? o Bolsonaro cuando ninguneaba al virus diciendo que era un “Resfriandinho”?. Trump no se ha quedado a tras y fiel a si mismo ha llegado a decir “que es peor el remedio que la enfermedad”. Que clase de líder politico puede decir que si hay menos de 100,000 muertos “habremos hecho un buen trabajo”?. El Presidente de Bielorussia ha dicho “Aquí no hay virus ¿los has visto volar? yo tampoco. El deporte, sobre todo en el hielo, es la mejor medicina contra el virus”. Así está el panorama mundial, lleno de lideres excéntricos que solo se miran su propio ombligo. Y en muchos otros gobiernos como el Español la dinámica ha sido la de girar día cabeza ante lo inevitable. Han tardado en reaccionar a pesar de ver lo que estaba pasando, y esto está costando desgraciadamente muchas vidas.

Mi tercer sentimiento y el mas preciado es de gratitud y reconocimiento a todas esas personas que se juegan su vida y la de su familia por ayudar al resto. Hay miles de personas que trabajan a diario con miedo pero también con energía y positivismo para ayudar al resto y esto es de admirar.  En muchos barrios se han organizado para ayudar a aquellos vecinos que necesitan de ayuda, hay personas que cocinan y preparan comidas para los que no tienen, hay psicólogos que ofrecen su tiempo para asistir a personas que necesitan de ayuda y hay miles y miles de historias preciosas en las que se puede ver la solidaridad y empatía de las personas hacia los mas necesitados. 

Ojalá cuando termine esta situación todo no vuelva a ser como siempre, ojalá que todos seamos mejores personas.

Os dejo una receta de una bolitas de quark que nos encantan. Las hemos comido muchas veces cuando íbamos a comprar a Alemania desde Bruselas.

Ingredientes

  • 250 gramos de queso Quark
  • 125 gramos de Azúcar 
  • 4 gotas de esencia de Vainilla
  • 2 Huevos 
  • 250 gramos de Harina de Repostería
  • 10 gramos de levadura  tipo Royal
  • Una pizca de Sal fina
  • Aceite de Girasol para freírlas
  • Azúcar glass

Elaboración

Se bate en un recipiente o en la Thermomix el queso con el azúcar, debe quedar cremoso, añadimos la esencia de vainilla y los huevos. Se sigue batiendo unos minutos.
Mezclamos la harina tamizada con la levadura en polvo y la pizca de sal fina, y la vamos mezclando poco a poco  con la masa que hemos preparado primero. No se añade más harina hasta que no esté integrada la anterior parte de harina.

La masa es algo espesa, por eso se utiliza un sacabolas de helado, algo engrasado (con una gota de aceite). Se fríen en una olla pequeña para que el aceite esté más alto de nivel y se frían casi sin hacer nada, solo darles la vuelta con la ayuda de un tenedor. 
Se sacan a un plato con una servilleta o papel de cocina absorbente y se espolvorean con azúcar glas.

Truco: Lo mas importante para que salgan bien es que el sacabolas de helado sea muy pequeño, si utilizas uno grande la masa de las bolas no se freirán completamente y las bolas quedaran un poco crudas.

Son deliciosas, que aproveche!